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jueves, 20 de junio de 2013

PORFIRIO DÍAZ

 (Oaxaca, México, 1830-París, 1915) Político mexicano. Tras el triunfo de la revolución de Ayutla (1854), en la que participó, fue nombrado secretario de la Prefectura de Ixtlán. Posteriormente ingresó en el ejército, y alcanzó el grado de general en 1861. 

Sus primeros triunfos militares, que le reportaron una rápida popularidad, tuvieron a los franceses como antagonistas. En mayo de 1862 participó en la victoria mexicana en la batalla de Puebla, y en octubre de 1966 consiguió expulsar a las tropas francesas de Oaxaca y avanzar sobre Puebla, que conquistó el 2 de abril. Entró triunfante en la capital el 21 de junio de 1867. A pesar de su gran popularidad no pudo acceder a la presidencia del país, que disputó y perdió con Juárez en 1867 y 1871, y con Lerdo de Tejada en 1875. 

Sublevado en 1871, mediante el plan de Noria, tuvo que abandonar el país, pero volvió y se rebeló nuevamente en 1876, mediante el plan de Tuxtepec, y alcanzó la presidencia de la República. Al término de su mandato presidencial fue nombrado gobernador del estado de Oaxaca, cargo que desempeñó hasta las elecciones presidenciales de 1884, en las que fue reelegido. Hizo lo propio en las convocatorias de 1888, 1892, 1904 y 1910. Aunque en un principio intentó llevar a cabo una política de reconciliación nacional, pronto su gobierno fue encaminándose hacia un régimen dictatorial, suprimiendo las libertades y censurando las opiniones de signo contrario. Se apoyó en Estados Unidos, que le brindó ayuda política y económica, y en la oligarquía terrateniente, a la que satisfizo con ayudas gubernamentales y concesiones de tierras. La modernización del país, lograda a partir de la inversión extranjera y la apropiación de tierras de cultivo, polarizó la riqueza, lo cual, aunado a la falta de una legislación laboral, empobreció a las mayorías de obreros y campesinos. 

El sistema se mantuvo hasta 1900, fecha en que la depresión económica, la corrupción de la Administración y la represión institucional, así como las dudas sobre su capacidad para seguir dirigiendo el país a causa de su avanzada edad y precaria salud, provocaron en las clases medias y populares un fuerte sentimiento de oposición al régimen. Aunque consiguió mantenerse en el poder, su intención de volver a presentarse a las elecciones presidenciales de 1910 acabó exasperando los ánimos de las fuerzas opositoras que, en dicha fecha y dirigidas por Francisco Madero, organizaron una revuelta contra su régimen. Ésta acabó triunfando y en mayo de 1911 se vio obligado a renunciar a la presidencia y, a finales de aquel mismo mes, a exiliarse en París, donde permaneció hasta su muerte.