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jueves, 5 de septiembre de 2013

HENRY FIELDING

 (Glastonbury, Gran Bretaña, 1707-Lisboa, 1754) Escritor británico. Procedente de la aristocracia, escribió numerosas obras de teatro, casi todas ellas comedias. En 1735 contrajo matrimonio con una rica heredera, cuya fortuna dilapidó en poco tiempo. En 1737 tuvo problemas con una obra en la que parodiaba al ministro Walpole, motivo por el cual decidió dedicarse a la abogacía. A pesar de ello no abandonó su interés por la literatura y escribió una sátira de la novela de Richardson Pamela (1740) titulada Las aventuras de Joseph Andrews (1742). Sus Misceláneas (1743) tratan todo tipo de temas desde su perspectiva incisiva y burlesca. En 1749 apareció su obra maestra y una de las grandes novelas de la literatura universal, Tom Jones, o la historia de un expósito, donde, sin eludir el realismo más preciso, trazó una sarcástica caricatura de la sociedad inglesa de su tiempo. 

En 1751 publicó Amelia, la obra más seria de su producción, y poco después debido a su delicada salud, partió hacia Portugal en busca de un clima más benigno, y allí falleció tres años más tarde.

Figueras y Moragas, Estanislao  (Barcelona, 1819-Madrid, 1882) Político español. Licenciado en derecho, en 1844 se trasladó a Tarragona, donde inició su carrera como abogado. Ingresó en el Partido Progresista y participó en las revueltas liberales de 1848. Este mismo año se desplazó a Madrid, donde entró en contacto con los círculos políticos republicanos. Más tarde, se decantó por el Partido Demócrata (1849), surgido a partir de una escisión del Partido Progresista. En 1851 fue elegido diputado por Tarragona, ciudad a la que se trasladó para formar parte de su Junta Revolucionaria, que presidió durante los acontecimientos políticos que condujeron al Bienio Progresista (1854-1856). En 1855 fue elegido diputado a Cortes, donde lideró la minoría republicana, y votó a favor de la instauración de un régimen republicano, opción que no contó con el favor de la cámara.

 Al año siguiente, durante la elaboración del proyecto del que debía surgir una nueva Constitución, abogó en favor de la descentralización del Estado y de las desamortizaciones, postura que lo enfrentó con los sectores más próximos a la Iglesia. En 1867 fue condenado a prisión, lo cual motivó su fuga a Portugal, país del que pudo volver a España merced al triunfo de la revolución de septiembre de 1868, que dio inicio al Sexenio Democrático (1868-1674). A su regreso ingresó en el Partido Federal, liderado por Pi y Margall, y fundó el periódico La Igualdad, desde cuyas páginas defendió su doctrina federalista. En febrero de 1873 fue elegido presidente de la Primera República, cargo que ocupó hasta junio del mismo año, en que la crisis económica, así como la división interna en el seno de su propio partido y la proclamación del Estat Català, que sólo pudo revocar aceptando la disolución del ejército en Cataluña, motivaron su sustitución por Pi y Margall y su huida a Francia, de donde regresó a finales de año para intentar, sin éxito, recomponer el fragmentado Partido Federal. Alejado a partir de entonces de Pi y Margall y de su partido, en 1880 fundó, junto a Ruiz Zorrilla, el Partido Republicano Federal Orgánico, cuya actividad, debido a la muerte de Figueras poco después, fue escasa.