Breaking News

viernes, 12 de septiembre de 2014

DEBORAH BERNINZON

2080-DEBORAH-01Deborah Berninzon- Lima 1978 - Es una exitosa modelo cuyo apellido, de origen romano era originalmente Berninzoni está satisfecha con su éxito profesional, ilusionada con la actuación y muy enamorada. Sin embargo, es cautelosa al revelar detalles sobre su vida privada y sobre su pareja.  

Deborah Berninzon es una top model y su belleza única la ha llevado a las portadas de revistas y catálogos del mundo entero.  Actualmente, está incursionando en el teatro.
Precisamente, cuando decidió dedicarse a la actuación y más de un año estudió en la Escuela de formación actoral de Bruno Odar, actor que encarna a Luchito en la serie.

Deborah es sobrina de la reconocida actriz Lourdes Berninzon.  Y en 1999 grabó “Sueños”, una telenovela peruana en la que apareces con Guillermo Dávila y Almendra Gomelsky.

Hace cuatro años y medio que Deborah Berninzon volvió al Perú luego de vivir durante una década en Miami desde donde viajaba para trabajar durante temporadas en agencias de modelaje de Europa. Su profesión la ha llevado a lugares tan remotos como las Islas Seychelles, en Sud África o a hacer sesiones de fotografía en pleno Océano Índico. Ella ha trabajado con los mejores fotógrafos de las grandes capitales de la moda internacional, desde Nueva York, Milán, París y Londres. 

Actuación en TV
En la serie Al Fondo Hay sitio que se trasmite en horario estelar en Perú Deborah hace el papel de Morgana Centurión es una guapísima empresaria, hija de uno de los mayores inversionistas del país, que fue a la constructora de las Casas y quedó impactada con Luchito.

Luchito acudió a la ayuda de una arquitecta para que le muestre el proyecto de un centro comercial ecológico.  Sin embargo, mientras la joven hablaba, la guapa Morgana no dejaba de mirar al esposo de Reina.

Al final, Morgana le pidió a la arquitecta que lo deje a solas con el señor Gonzales, y a él le pidió que le diga señorita.


Luchito quedó hechizado con la belleza de Morgana, mientras que ella no le quitaba la mirada sugerente.